La inflación en la empresa
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Fecha
2008
Autores
Escobar Escobar, Albeiro
Giraldo Giraldo, Adriana
Título de la revista
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Editor
Universidad Autónoma Latinoamericana (Unaula)
Resumen
El propósito fundamental de los estados financieros consiste en ayudar a quienes toman decisiones en la evaluación de la situación financiera, la rentabilidad y las perspectivas futuras de una empresa. Estos estados se limitan a proporcionar una información obtenida del registro de las operaciones de la empresa bajo juicios personales y principios de contabilidad, aun cuando generalmente sea una situación distinta a la situación real del valor de la empresa. En la contabilidad se ha visto como el principio del costo influye en la valuación de los activos y en la medición de los gastos. En períodos de inflación, en el que los valores están continuamente sujetos a fluctuaciones como consecuencia de guerras y factores políticos, resulta casi imposible pretender que la situación financiera coincida con la situación real o económica de la empresa. La moneda, que es un instrumento de medida de la contabilidad, carece de estabilidad, ya que su poder adquisitivo cambia constantemente; por lo tanto, las cifras contenidas en los estados financieros no representan valores absolutos y la información que presentan no es la exacta de su situación ni de su productividad. No existe una causa única para explicar el por qué se produce la inflación. Se da casos en que la inflación ha sido motivada por la falta de previsión de los gobiernos, que han emitido más dinero del que el mercado podía soportar sin presentar variaciones. Al haber más dinero en circulación los precios suben. En otras ocasiones lo que ocurre es que aumenten los costos de los empresarios, la consecuencia es la misma, los precios de los productos suben. También ocurre que los empresarios busquen incrementar sus beneficios subiendo el precio de los productos. El registro de las operaciones se hace en unidades monetarias con el poder adquisitivo que tiene el momento en que se adquieren los bienes y servicios; es decir, las transacciones se registran al costo de acuerdo a los principios de contabilidad. Esto tiene como consecuencia, en una economía inflacionaria, que dichas operaciones con el transcurso del tiempo queden expresadas a costos de años anteriores, aun cuando su valor equivalente en unidades monetarias actuales sea superior, es por lo que los estados financieros preparados con base en el costo no representan su valor actual. Todo esto da origen a una incertidumbre para la toma de decisiones porque se carece de información actualizada, de ahí la importancia de re expresión de la información financiera, esto es, determinando las diferencias entre lo financiero y lo económico. Lo financiero se refiere a los valores expresados en unidades monetarias de los costos y precios de los cuales se realizaron las operaciones; lo económico se refiere a valores actuales relacionados con el poder adquisitivo de la moneda en un momento determinado. Debido a que los estados financieros se formulan de acuerdo con el principio de valor histórico, en el que se establece que el valor es igual al costo, las operaciones se registran en unidades monetarias en las fechas en que se realizan, es decir, estamos sumando monedas con diferente poder adquisitivo y por tanto, muestran una situación financiera pero no económica. Además de lo anterior, los estados financiero normalmente no consideran ciertos factores que influyen en la economía de la empresa y que agregan un valor real al estrictamente financiero, como cartera de clientes, imagen, experiencia, concesiones, organización eficiente, productos acreditados, buena localización para el suministro de materias primas, etc.